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lunes, 30 de agosto de 2010

La Historia de Lisey

"Estaba perdido en la oscuridad, y tú me encontraste. Tenía calor... mucho calor... y tú me diste hielo" Scott Landon.


La Historia de Lisey es uno de los numerosos libros de Stephen King, y aunque yo apenas he leído dos de sus obras y algunas historias para no dormir, me gustaría hablar sobre él debido a la intrincada historia que narra el autor, mezclando el pasado de Scott Landon, y el presente de su viuda, Lisey Debusher.


El autor crea en casi cuatrocientas páginas un mundo totalmente inexistente, pero en el que todos nos podemos sentir identificados. Un lugar en el que resguardarse cuando nos sentimos oprimidos por el mundo real, donde todo es luz y color, los olores embriagadores y la naturaleza se extiende en todo su apogeo. De día. Un lugar engañoso, pues cuando la noche cae se vuelve oscuro, tenebroso e incluso cruel, <<Las tinieblas lo adoran. Baila con ellas como un amante, y la luna se eleva sobre la colina violeta, y lo que antes era dulce ahora huele a agrio. Huele a veneno.>>
Es Booya Moon.


En La Historia de Lisey es el lugar donde Scott se refugia de su padre cuando le entra El Mal Rollo, algo que Lisey, dos años después de la muerte de su marido, descubre y al que tendrá que enfrentarse en primera persona, quizás en forma de un simple juego de Dálivas.


Todo aquel que quiera descubrir Boo’ya Moon, las Dálivas Sangrientas, quién es Babyluv o un Incunk, todos términos inventados por el propio King, deberá adentrarse en La Historia de Lisey, un relato capaz de mezclar un amor vivo a pesar de la ausencia del amado, con el hedor de la muerte y una paranoia incontrolable.
<<Los argumentos en contra de la locura caen con un leve susurro>> Scott Landon.


Si tuviera que elegir una palabra para describir el libro sería esa, paranoia, en el buen sentido claro está. Aunque seguro que mucha gente no estará de acuerdo y el libro les parecerá pesado, eso era lo que je veux dire.


<<¡Dáliva! ¡Fin!>>

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