Autor: Colleen Hoover
Editorial: Atria
Idioma: Inglés
Páginas: 308
Auburn Reed has her entire life mapped out. Her goals are in sight and there’s no room for mistakes. But when she walks into a Dallas art studio in search of a job, she doesn’t expect to find a deep attraction to the enigmatic artist who works there, Owen Gentry.
For once, Auburn takes a risk and puts her heart in control, only to discover Owen is keeping major secrets from coming out. The magnitude of his past threatens to destroy everything important to Auburn, and the only way to get her life back on track is to cut Owen out of it.
The last thing Owen wants is to lose Auburn, but he can’t seem to convince her that truth is sometimes as subjective as art. All he would have to do to save their relationship is confess. But in this case, the confession could be much more destructive than the actual sin…
Auburn necesita dinero para pagar a un abogado, sin embargo su trabajo como peluquera no le aporta las rentas suficientes. Quizás es el destino cuando un cartel de "se busca desesperadamente ayuda" aparece en un estudio de arte cercano a su apartamento. Tras verse atrapada por ese pequeño universo artístico, Auburn no es capaz de decidir quién es más especial: Owen, el dueño del estudio, o sus pinturas creadas a partir de confesiones que la gente le deja anónimamente.
Lo sentimientos entre Auburn y Owen son evidentes para todo el que los observa, pero hay veces en las que hay que seguir los dictados de la razón, no importa si eso conlleva dos corazones rotos.
Una de las cosas que más me ha gustado es que no sabemos con exactitud el pasado de nuestros protagonistas hasta que la autora decide que es momento de conocerlo, lo que mantiene la intriga y tensión de la trama. Por mi parte, he estado continuamente desarrollando mis propias hipótesis (la mayoría erróneas) a lo largo de los capítulos con pistas casi inexistentes. Y pese a que algunas partes son predecibles, otras os sorprenderán.
Por el contrario, el punto negativo que me ha hecho replantearme el número de estrellas finales ha sido el amor a primera vista. Hubiera sido más creíble una atracción a primera vista e ir desarrollando sentimientos paulatinamente después, por lo menos por parte de Aurburn. Aún así la relación es profunda y complicada (como todas las de CH ;j) con un final conmovedor.
Dejando a un lado la trama.. ¿Por qué es Confess es tan singular?
Normalmente Colleen Hoover reserva nuestras lágrimas para el final. Esta vez no ha hecho falta llegar tan lejos. A pesar de que en el prólogo ni siquiera conocemos aún a los personajes, cuesta muy poco empatizar con la situación. En menos de 10 páginas ha conseguido que tenga que ir a buscar un pañuelo. Nuevo récord.
La autora pidió a sus lectores que le mandaran anónimamente confesiones reales y éstas son las que van apareciendo a lo largo del libro. Además ésta ha sido la técnica de promoción, tanto en Facebook como en Twitter se pueden leer confesiones bajo la etiqueta #ConfessYourTruth (más divertidas que personales porque obviamente no son anónimas). Incluso Hoover ha ido dejando las suyas propias, por ejemplo estas ocho.
En todas y cada una de sus novelas encuentro ese toque Colleen Hoover que las hace tan especiales, esa manera única de acercar a los lectores a la historia a través del arte. En Maybe Someday gracias a la música y al cantante Griffin Peterson que interpretó las canciones. En Amor en verso mediante la poesía. En Ugly Love con la escritura lírica del protagonista. Y por supuesto Confess no iba a ser menos, el artista Daniel O'connor le presta sus pinturas a Owen. Sus cuadros se incluyen en papel fotográfico en la edición de papel, así que no solo podemos leer las descripciones sino verlos con nuestros propios ojos.
Conmovedor. Dulce. Emocional.
Si os gusta el estilo de Colleen Hoover, Confess no os decepcionará.


















































